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Pan de la Palabra

12 Diciembre 2019


  • Feria - Blanco
  • NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

PRIMERA LECTURA 
Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer.
De la Carta de san Pablo a los Gálatas 4, 4-7

Hermanos: Cuando se cumplió el tiempo fijado, envió Dios a su Hijo, que nació de una mujer y se sometió a la Ley, para rescatar a los que vivíamos sometidos a la Ley y para que fuéramos hijos adoptivos de Dios. Y la prueba de que somos hijos, es que Dios nos envió el Espíritu de su Hijo para que viva en nuestro corazón. Ese Espíritu es el que nos hace clamar: Abbá, Padre. De manera que ya no eres esclavo sino hijo; y por ser hijo, Dios te hace heredero.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 66
R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos.

• El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R/.
• Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia, riges los pueblos con rectitud y gobiernas las naciones de la tierra. R/.
• Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Que Dios nos bendiga, que le teman hasta los confines del orbe. R/.

EVANGELIO
Dichosa tú, que has creído.
Del Evangelio según san Lucas 1, 39-48

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: “¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que hascreído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”. María dijo: “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava”.

  Palabra del Señor.

LECTIO DIVINA

PARA MEDITAR

Lucas acentúa la prontitud de María en servir, en ser sierva. El ángel habla del embarazo de Isabel e, inmediatamente María se dirige de prisa a su casa para ayudarla. De Nazaret hasta la casa de Isabel hay una distancia de más de 100 kilómetros, cuatro días de viaje, como mínimo. No había bus ni tren. María empieza a servir y a cumplir su misión a favor del pueblo de Dios.

Isabel representa el Antiguo Testamento que estaba terminando. María representa el Nuevo que está empezando. El Antiguo Testamento acoge el Nuevo con gratitud y confianza, reconociendo en ello el don gratuito de Dios que viene a realizar y a completar la expectativa de la gente. En el encuentro de las dos mujeres se manifiesta el don del Espíritu. La criatura salta de alegría en el seno de Isabel. Esta es la lectura de fe que Isabel hace de las cosas de la vida.

• La Buena Nueva de Dios revela su presencia en las cosas más comunes de la vida humana: dos mujeres se visitan para ayudarse mutuamente. Visita, alegría, embarazo, niños, ayuda mutua, casa, familia: en esto Lucas quiere que las comunidades y todos nosotros percibamos y descubramos la presencia de Dios.

• La actitud de María ante la Palabra expresa el ideal que Lucas quiere comunicar a las Comunidades: no encerrarse en ellas mismas, sino salir de casa, estar atentas a las necesidades concretas de las personas y tratar de ayudar a los demás en la medida de las necesidades.

En san Lucas participamos de la bendición dada a María por parte de Isabel desde el momento en que su presencia, y la de su fruto bendito llevado en su seno, hizo saltar a su hijo en su vientre. María es la mujer bendita, la portadora de bendición, la que se ha dejado tocar por la Palabra del Señor, la que se ha dejado llenar de su Espíritu, la que ha engendrado en su vientre como fruto del Espíritu al bendito de Dios, al que hace que todas las cosas sean benditas, pues Él es la bendición de Dios para todos los que le acogen.

PARA REFLEXIONAR

  • ¿Ayudamos a los otros a acercarse al Dios de la revelación por medio de nuestra experiencia de alegría y amor? ¿Reconocemos en Jesús al Hijo único y amado del Padre, su enviado?

ORACIÓN

Mi alma te glorifica, Señor, y mi espíritu se llena de júbilo en ti mi Salvador, porque te has fijado en la humildad de tu siervo, a quien llamas a participar de tu gloria. Amén.


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