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Santa Misa III Domingo de Aviento 2019



Santa Misa III Domingo de Aviento 2019

PARA MEDITAR

¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro? Juan, cuando bautizaba a las multitudes en el Jordán, había descrito un Mesías fuerte y severo para castigar los pecados de los hombres. En aquella severidad que azotaba en vista de la conversión y, por tanto, de la salvación, Juan había leído el sello de la misericordia de Yahvé. Ahora sometido a la prueba de la cárcel, hecho frágil por el sentido de la impotencia y del fallo, víctima de la injusticia y de la prepotencia contra las que había luchado siempre, cree que el mal esté triunfando y está como desconcertado. Inmerso irremediablemente en esa tiniebla, no logra ver con claridad el poder de Dios en acción en las obras de Jesús.

Es posible pensar, por esto, que Juan haya entrado en crisis, porque Jesús no correspondía al Mesías que él esperaba y que había siempre predicado; por tanto, envía una delegación a Jesús para proponer algunas cuestiones y traer una palabra que ponga un poco de luz en este misterio de contradicción.

Jesús no responde de un modo rápido y directo, sino que muestra con claridad cómo los hechos que provienen de su acción están cambiando la historia y realizando las antiguas profecías sobre el Mesías.

Pensemos de qué modo vamos a invitar a los demás a preparar el camino del Señor, en nuestro hogar, en la empresa, en la comunidad parroquial. Continuemos nuestra marcha en este tiempo de Adviento aprendiendo a esperar la acción de Dios en nuestra historia. Él actúa según una lógica muy diversa a la de los hombres. ¡Sigamos esperando con alegría la venida del Señor!

PARA REFLEXIONAR

  • ¿La venida del Señor nos anima y fortalece la fe para comprometernos con los más necesitados?

ORACIÓN

Señor, sentir tu amor y tu misericordia hacia nosotros, hace que nuestro corazón se inflame de tanta alegría que contagia a cuantos viven a nuestro alrededor. Amén.


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