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Celebremos el Domingo

13 Septiembre 2020


No. 1143 – VIGESIMOCUARTO DOMINGO ORDINARIO – CICLO A

Esta semana / Septiembre 13

¡El mensaje!

El rey ha enviado a la cárcel a un hombre por error. Pero el preso ve que la llave que abre su celda están en el piso. Mira la llave y busca la cerradura correcta para abrir la celda del encarcelado.

 

Nuestra Señora de los Dolores

Memoria obligatoria (15 de septiembre)

La Virgen María siempre estuvo junto a Jesús, precisamente en los momentos más duros de su vida, por ello desde muy antiguo fue recordada con el título de “Siete Dolores de María”. El papa Pío X, queriendo que todos la veneraran bajo el título de “Nuestra Señora de los Dolores”, fijó su memoria para el 15 de septiembre. Así, la Virgen María se convierte, especialmente para las madres, en el modelo para afrontar y vencer cualquier clase de sufrimiento con valentía, fortaleza, pacienciay espíritu de sacrificio. Ella es “Nuestra Señora de los Dolores”, porque aceptó con paciencia y serenidad siete grandes sufrimientos: el nacimiento de Jesús en un humilde pesebre, la profecía de Simeón, la huida a Egipto para evitar que mataran a su hijo, la pérdida de Jesús en Jerusalén cuando tenía doce años y había ido en peregrinación a la Ciudad santa, el viaje de Jesús hacia el Gólgota, la crucifixión y, el momento más duro, representado en La Piedad de Miguel Ángel, cuando su hijo ya sin vida es bajado de la cruz y ella lo recibe en sus brazos. Junto a la cruz ella recibe a Jesús y junto a Él a todos nosotros. 

Oración de los Fieles

  • Por el Papa, para que el Señor lo acompañe y lo proteja siempre en su misión como apóstol y misionero de la paz y del perdón. Oremos.
  • Por los periodistas y demás personas que trabajan con los medios de comunicación, para que de su boca salgan buenas noticias y palabras de consuelo.Oremos.
  • Por los niños que son rechazados por sus familias, para sean acogidos en un hogar digno y se les respete sus derechos como hijos de Dios. Oremos.

Mi mensaje

Cuando rezamos la oración que Jesús mismo nos enseñó, es decir, el Padrenuestro, decimos: “Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Por lo tanto, debemos aprender a perdonar de corazón a quienes nos han ofendido, para recibir también el perdón y la misericordia de nuestro Padre Dios. Debemos asumir el riesgo de ir contra la corriente y decir no a la venganza y a la violencia. Estamos invitados a seguir el ejemplo de Jesús, quien durante su vida y hasta el momento de entregar su vida en la cruz, nos enseñó a perdonar hasta el extremo, a no devolver mal por mal. Por eso es importante cambiar de actitud y atrevernos a ser personas de paz, en los lugares donde nos encontremos, empezando por desarmar nuestro lenguaje, evitando toda palabra hiriente y ofensiva. ¡La paz se respira en los ambientes donde hay respeto y buena educación!

Salmo 102

R/. El Señor es compasivo y misericordioso.

  • Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. R.
  • Él perdona todas tus ofensas y cura todas tus enfermedades; Él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura. R.
  • No está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas. R.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo (18, 21-35)

Perdona a tu hermano


Jesús les dijo a sus discípulos:

–El Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que se le presentó le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer y a sus hijos y a todas sus posesiones para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:

–Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo dejó libre y hasta le perdonó la deuda. Pero apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía dinero. Entonces lo agarró por el cuello, y casi lo estrangulaba, mientras le decía:

–Págame ahora mismo todo lo que me debes. El compañero se le arrodilló y le rogaba:

–Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda. Sus compañeros, que habían visto lo sucedido, se sintieron mal y fueron a contárselo al rey, quien llamó al siervo y le dijo:

–Siervo malvado, te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti? Y el rey encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.

Celebrante: Palabra del Señor.

Todos: Gloria a ti, Señor Jesús.

Canto

Oh, buen Jesús

Oh, buen Jesús, yo creo firmemente, que por mi bien estás en el altar; que das tu cuerpo y sangre juntamente /al alma fiel en celestial manjar/.

Indigno soy, confieso avergonzado, de recibir la santa comunión; Jesús que ves mi nada y mi pecado, /prepara tú mi pobre corazón/.


Oración

Ayúdanos, Señor, a ser siempre respetuosos con los demás, a tratarlos con paciencia y amor, para que con nuestras palabras y nuestras obras podamos colaborar en la edificación de tu Reino de justicia, de reconciliación y de paz. Amén.

Complementen la meditación del Evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


La paloma

Una paloma estaba con la curiosidad de saber qué era lo que veía en un pantano y por eso bajó hasta allí donde llenó de barro todas sus plumas blancas. El sapo, que estaba en el pantano, le dijo: –Amiga, veo que tú también caes en el fango. La paloma le respondió: –Pero no me quedo en él. Y emprendió el vuelo.


Hay dos modos de ser buenos: o no cayendo nunca o levantándose siempre.