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Celebremos el Domingo

14 Junio 2020


No. 1130 – CUERPO Y SANGRE DE CRISTO, SOLEMNIDAD – CICLO A

Esta semana / Junio 14

¡El mensaje!


Jesús ha dado una gran enseñanza en el evangelio de hoy. Así que debes armar la frase con la que se identifica Jesús, para eso debes poner cada letra en su casilla correspondiente, siguiendo la línea que te guiará.

 

Santa María Rosa Molas
Fundadora (11 de junio)

Rosa Francisca de los Dolores, nació en una ciudad llamada Reus del principado catalán, el 24 de marzo de 1815. Era la menor de cinco hermanos. Toda su familia era católica y participaba de las celebraciones. Esta enseñanza hizo que Rosa se preocupara por ayudar a los demás, así que los domingos después de misa iba a visitar a los enfermos al hospital y ayuda a las monjas de aquel lugar. Así hasta que se hizo joven y decidió ser monja, entró al convento de las Hijas de la Caridad y cambió su nombre a María Rosa. Como religiosa, María Rosa siguió ayudando en el cuidado de los enfermos. Pero por petición de la superiora fue cambiada de casa y la dirigieron al colegio de señoritas donde empezó su labor como educadora. Para 1849 vive en la ciudad de Tortosa y hace vínculos con las autoridades de la ciudad, incluyendo el obispo, lo que permitió la fundación de una nueva congregación llamada Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, siendo María Rosa la fundadora y superiora. Su vida estuvo marcada por la ayuda a los enfermos y la educación de los niños. Murió el 11 de junio de 1876. 

Oración de los Fieles

  • Señor, te pedimos por los niños que van a hacer su Primera Comunión, para que al recibir el Cuerpo y la sangre de Cristo puedan crecer fortalecidos en la fe. Oremos.
  • Señor, te pedimos, por los padres de familia, para que estén atentos de sus hijos y los libren de todo mal y peligro en cualquier circunstancia. Oremos.
  • Señor, te pedimos, por los niños que son víctimas de maltrato en sus familias, para que sean respetados sus derechos y reciban amor y buen trato. Oremos.

Mi mensaje

Jesús revela su identidad, se da a conocer: ha sido enviado por el Padre para darnos vida eterna, esa es la misión que Él le ha encomendado. Y nos da esa vida eterna entregándose Él mismo por nosotros, ofreciendo su Cuerpo y su Sangre en los signos del pan y del vino. Comer este pan y beber este vino significa entrar en comunión profunda con Jesús y, en consecuencia, con Dios, y vivir su mismo estilo de vida. Quien ya haya hecho su Primera Comunión está invitado a recibir con mucha fe el Cuerpo y la Sangre de Cristo que, por las palabras del sacerdote en la misa, está realmente presente en el pan y el vino. Entrar en comunión con Jesús nos compromete a ofrecernos también con generosidad a nuestros hermanos, dedicar nuestra vida entera a servirles, a buscar su bienestar, a ejemplo de Jesús, quien entregó su vida por amor a la humanidad.

Salmo 147

R/. Bendito sea el Señor.

  • Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sion: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.
  • Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz. R.
  • Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así ni les dio a conocer sus mandatos.R.

Lectura del santo Evangelio
según san Juan (6, 51-58)

Jesús, el pan de vida


Un día que Jesús estaba reunido con los judíos, les dijo:

–Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les daré es mi carne para que el mundo tenga vida. Los judíos se miraban extrañados y comenzaron a discutir entre sí: –¡Eso no es posible! ¿Cómo puede este hombre darnos a comer su carne? Entonces Jesús les dijo:

–Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. Los judíos estaban cada vez más sorprendidos ante estas palabras de Jesús. Pero Él continuó:

–El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. Alguien le preguntó a Jesús: –¿Por qué insistes tanto acerca de comer tu carne y beber tu sangre? Jesús respondió:

–El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Así como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por Él, así también el que me come vivirá por mí. Y concluyó Jesús:

–Este es el pan que ha bajado del cielo; no como el maná que comieron sus padres, porque ellos murieron. En cambio, el que come de este pan vivirá para siempre.

Celebrante: Palabra del Señor.

Todos: Gloria a ti, Señor Jesús.

Canto

Yo soy el pan

Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre; el que viene a mí no tendrá sed, nadie viene a mí, si mi Padre no le llama.

/Yo le resucitaré, yo le resucitaré yo le resucitaré, en el día final/.


Oración

Dios de amor y misericordia, que alimentaste con el maná al pueblo de Israel que avanzaba por el desierto hacia la tierra prometida, haz que alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, caminemos también nosotros alegres a tu encuentro. Amén.

Complementen la meditación del evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


El panadero

Un día algunos curiosos llegaron al convento y le preguntaron al abad cuál era el más grande entre todos los frailes. “¿Es tal vez fray Agatón, que hace milagros?”. “¿Es fray Eligio, que brilla por su prudencia?”. E iban nombrando todos los candidatos posibles. El abad dejó que hablaran y luego habló él: “Ustedes no se han dado cuenta, pero entre nosotros vive un monje que sencillamente desempeña el oficio de panadero todos los días: hace el pan para todos nosotros con mucho amor, y trata de hacer pan también para todos los pobres que pasan y así sirve a los hermanos y trata de servir a Dios. Nadie se ha dado cuenta de su presencia en el monasterio, pero él es el más grande”.


Una de las consecuencias de consumir el pan de vida eterna, es que se deben realizar las obras que al mismo Jesús le agradan.