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Celebremos el Domingo

10 Mayo 2020


No. 1125 – QUINTO DOMINGO DE PASCUA – CICLO A

Esta semana / Mayo 10

¡El mensaje!


BUSCAR EL CAMINO

Felipe sigue sin encontrar el camino al Padre; así que Jesús le puso por tarea encontrar el camino. Ubica las coordenadas que se te darán, el primer número corresponde al eje X y el segundo al eje Y.

 

Santa Flavia Domitila
Mártir (7 de mayo)

Nació en Roma en los primeros años del cristianismo y era hija de santa Plautina y hermana del cónsul Flavio Clemente. Es recordada porque fue una mujer totalmente consagrada al Señor y a la Iglesia. Como en ese tiempo eran llamados “ateos” todos los que se rehusaban adorar los dioses romanos, entonces el emperador Domiciano la desterró a la isla de Poncia, junto con otras más personas que seguían la fe de Cristo. En ese momento también fueron desterrados a Poncia los santos Nereo y Aquileo, porque fueron ellos quienes le hablaron a Flavia acerca de la belleza de la virginidad. Estos santos convencieron a Flavia de consagrar su vida a Dios con el cándido velo de la virginidad y de renunciar al matrimonio con Aureliano, un hijo del cónsul. El joven rechazado y Domiciano trataron de convencer a Nereo y a Aquileo de hacer desistir a Flavia en su decisión, pero como no lo lograron, quemaron a Flavia dentro de su casa y luego decapitaron a Nereo y a Aquileo. El martirio de Flavia logró la conversión de muchas personas al cristianismo y su entrega fortaleció el amor y la fe de la Iglesia. 

Oración de los Fieles

  • Señor, te pedimos, por la Iglesia en el mundo, especialmente por aquellos países en los cuales es perseguida, para que la asistas con tu Santo Espíritu. Oremos.
  • Señor, te pedimos, por los jóvenes que sienten el llamado a la vida sacerdotal y religiosa, para que no tengan miedo de decirle “sí” al Señor y seguirlo como discípulos y misioneros. Oremos.
  • Señor, te pedimos, por los niños, para que vean a Jesús como su amigo y compañero, como el Camino, la Verdad y la Vida que los acerca a Dios. Oremos.

Mi mensaje

Jesús nos dice que “va a preparar un lugar especial a los suyos” y luego regresará a llevárselos para poder estar siempre con ellos. Estas palabras de Jesús son una invitación a tener confianza, a no dejarnos dominar por el miedo y la inseguridad, incluso en los momentos de mayor dificultad, porque Él no nos abandona y nos llama a estar por siempre en la casa del Padre. Dejemos que Jesús nos guíe, que nos enseña cómo avanzar por el sendero que lleva al Padre, que nos muestre cuál es la voluntad de Dios sobre los seres humanos; de este modo, siguiendo a quien es la vida, obtendremos la vida eterna. Ojalá que también nosotros podamos ser “camino” para que los demás puedan cada día estar más cerca de Dios, que nuestras actitudes sean signo de amor y de paz para todos.

Salmo 32

R/. El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.

  • Que los justos aclamen al Señor; es propio de los justos alabarlo. Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos. R.
  • Que la Palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; Él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra. R.
  • Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

Lectura del santo Evangelio
según san Juan (14, 1-12)

Yo soy el camino, la verdad y la vida


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

–No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque voy a prepararles un lugar. Cuando me vaya y les prepare un sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar adonde voy. Entonces Tomás le dijo:

–Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino? Jesús le respondió:

–Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie va al Padre sino por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto. Le dijo Felipe:

–Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta. Jesús le replicó:

–Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. Entonces ¿por qué me dices: “Muéstranos al Padre”? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que yo hago y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre.

Celebrante: Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor, Jesús.

Canto

Jesús maestro

/Cristo, maestro, tú eres el camino, vida verdadera y eterna verdad/.

Para el hombre que avanza desolado, de espaldas al amor que Dios nos brinda, para el hombre que vaga perdido y solitario, tú eres camino, verdad y vida.


Oración

Dios Padre, te damos gracias porque por medio de tu Hijo Jesús nos invitas a estar en tu Reino, en el lugar que Él nos ha preparado; por eso te pedimos que nos ayudes a no alejarnos de Jesús y a seguirlo como Camino, Verdad y Vida para llegar a ti. Amén.

Complementen la meditación del evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


El frailecito

En un convento vivía un joven frailecito que nunca llegaba puntual a las oraciones, y con frecuencia se dormía o desafinaba. Se encontró a punto de morir con todos los frailes a su alrededor, los cuales estaban rezando. Y él sonreía. Un anciano escandalizado dijo: –¡Está a punto de presentarse ante el tribunal de Dios y se está riendo...! Entonces el joven frailecito habló: –Queridos hermanos, todo es verdad, pero en tantos años de mi vida nunca he juzgado a nadie, ni he condenado a nadie. Me río porque Dios me está diciendo: “No serás juzgado, no serás condenado”. Los frailes se ruborizaron y dijeron: –Dichoso él, se ha esforzado poco y ya está salvo.”


El que está con Dios hace las obras que a Él le agradan y aún mayores.