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Celebremos el Domingo

15 Marzo 2020


No. 1114 – TERCER DOMINGO DE CUARESMA – CICLO A

Esta semana / Marzo 15

¡El mensaje!


La Samaritana está sacando agua del pozo, pero se encuentra algo confusa. Tu tarea es muy sencilla: debes decirle cuál recipiente se llena primero, así ella saldrá de la confusión que tiene.

 

Santa Francisca Romana, Viuda

(9 de marzo)

Francisca nació en Roma en el año 1384. A los 13 años, por decisión de sus padres, aceptó casarse con Lorenzo Ponziani, con quien tuvo tres hijos. Pero como su anhelo siempre había sido estar en la vida monástica, le pidió a su marido que la dejara ayudar a la gente en los momentos en que él no estuviera en casa. Él estuvo de acuerdo y la convivencia de ambos esposos fue perfecta, se amaron tan sincera y bellamente que, en 40 años de matrimonio, nunca hubo discusiones ni desacuerdos entre ellos. En 1410 murieron sus dos hijos menores y después, durante la guerra, le hirieron al marido y se llevaron como rehén al único hijo que le quedaba. A pesar de todos estos sufrimientos ella seguía siendo generosa y distribuyendo sus bienes para aliviar las tribulaciones de los demás, sin dejar nada para sí. En 1425 fundó la congregación de las Oblatas Olivetanas, en la cual emitió los votos 3 años después de la muerte de su marido, tomando el nombre de Romana. Murió el 9 de marzo de 1440 y fue canonizada en 1608. 

Oración de los Fieles

  • Para que cuidemos los manantiales y los ríos, de donde proviene el agua que consumimos a diario, y estemos atentos para hacer un uso moderado de ella en nuestros hogares. Oremos.
  • Para que los padres de familia, siguiendo el ejemplo de san José, estén siempre pendientes del cuidado de sus hijos y sepan brindarles cariño y protección. Oremos.
  • Para que en los momentos difíciles no dudemos de la ayuda del Señor y acudamos a Él con mayor fe y confianza, pues Él siempre escucha nuestras peticiones. Oremos.

Mi mensaje

Como sucede en algunas zonas de nuestros países, también la mujer samaritana luchaba por conseguir el agua y tenía que soportar el calor del día a través del desierto para llegar al pozo. Pero en medio de tanta fatiga encuentra a Jesús, quien le ofrece un agua distinta y le promete que quien tome de esa agua, nunca más volverá a tener sed. La mujer poco a poco va comprendiendo que esa agua es el mismo Jesús, que calma la sed espiritual del ser humano. Después de su encuentro con Jesús, la mujer va rápidamente a comunicarles a sus amigos y conocidos del pueblo que había encontrado al Mesías que debía venir a salvar a la humanidad. Como ella, en este tiempo de Cuaresma también debemos anunciar lo que Dios hace por nosotros cada día, invitando a nuestros amigos y compañeros a experimentar el amor de Dios por la humanidad.

Salmo 94

R/. Señor, que no seamos sordos a tu voz.

  • Vengan, aclamemos al Señor, demos vítores a la roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. R.
  • Entren, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque Él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que Él guía. R.
  • Ojalá escuchen hoy su voz: “No endurezcan el corazón como en Meribá, como el día de la rebelión en el desierto; cuando sus padres me pusieron a prueba y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras”. R.

Lectura del santo Evangelio según san Juan (4, 5-41)

¡Dame de esa agua!

Una mujer de Samaria llegó a sacar agua del pozo de Jacob, donde estaba Jesús descansando. Entonces Él le dijo:

–Dame de beber. La mujer le contestó:

–¿Cómo te atreves a pedirme agua?, si tú eres un judío y yo soy una mujer samaritana. Pero Jesús le respondió:

–Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a Él, y Él te daría agua viva. La mujer le dijo: –Señor, dame de esa agua, para que no vuelva a tener sed, ni tenga que venir hasta aquí a sacarla. Y le dijo también:

–Señor, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto es Jerusalén. Jesús le dijo:

–Créeme, mujer, se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen, nosotros adoramos lo que conocemos. Porque la salvación viene de los judíos. La mujer le dijo:

–Ya sé que va a venir el Mesías. Cuando venga, Él nos dará razón de todo. Jesús le dijo:

–Yo soy, el que habla contigo. La mujer se fue al pueblo a contar lo sucedido y muchos samaritanos, al verlo y oír su Palabra, creyeron que Jesús era el salvador del mundo.

Celebrante: Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor, Jesús.

Canto

Yo soy el pan de vida

Yo soy el Pan de vida, el que viene a mí no tendrá hambre, el que viene a mí no tendrá sed; nadie viene a mí, si mi Padre no le llama.

/Yo lo resucitaré, yo lo resucitaré, yo lo resucitaré, en el día final/..


Oración

Señor, tú nos amas tanto y haces cosas maravillosas por nosotros, pero a veces no las reconocemos, por eso te pedimos que nos ayudes a creer más en tu Hijo, a quien enviaste como salvador de toda la humanidad. Amén.

Complementen la meditación del evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


Los dientes de Dios

Los chinos tienen una narración bellísima para explicar cómo nació el arroz. En una ocasión el grande Espíritu del campo estaba desesperado porque los hombres morían por falta de alimento. Entonces, para saciar su hambre, una tarde se arrancó los dientes y los arrojó al viento. Los dientes cayeron en un cenagal donde se transformaron en semillas de las cuales nacieron planticas verdes que produjeron frutos semejantes a los dientes del Espíritu. Eran los granitos de arroz.


Dios siempre otorga sus dones
para que el hombre viva feliz.
A nosotros ya nos entregó
el mejor regalo: su Hijo
y con Él la redención.