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Celebremos el Domingo

24 Noviembre 2019


No. 1096 – JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO – Ciclo C

Esta semana / Noviembre 24

¡El mensaje!


Jesús le ha prometido el paraíso al buen ladrón; pero el buen ladrón debe subir al cielo por sus propios méritos. Tu tarea es ayudarle a subir hasta el paraíso por el camino correcto.

 

Santa Catalina de Alejandría (Virgen y mártir) 

Catalina nació hacia el año 290 en Alejandría, una de las ciudades más bonitas y grandes de Egipto. Catalina era muy bonita e inteligente y pertenecía a una familia rica, la cual estaba rodeada de criados y riquezas, por ello muy pronto todos los jóvenes de las familias de su clase empezaron a proponerle matrimonio, pero ella les decía a todos que había entregado su corazón a Dios y no podía compartirlo con ningún hombre. 
El emperador Majencio conoció a Catalina y quiso alejarla del cristianismo para poderse casar con ella. Para este objetivo, reunió a cincuenta eruditos paganos y retó a Catalina a un debate religioso, pero después de una larga y acalorada discusión, Catalina los convenció a todos de convertirse al catolicismo. El emperador lleno de ira hizo ejecutar a los cincuenta filósofos y ordenó torturar a Catalina con una máquina que tenía ruedas con cuchillas afiladas. Milagrosamente las cuchillas se rompieron e hirieron a los soldados. Al ver esto, Majencio la mandó decapitar inmediatamente. Al morir, unos ángeles descendieron del cielo y se la llevaron al Monte Sinaí y allí se encuentra su tumba.

Oración de los Fieles

  • Por la Iglesia, para que sea en el mundo signo visible del Reino que viene, lugar donde cada hombre pueda conocer la realeza del amor que se manifiesta en la cruz de Cristo.  Oremos.
  • Por quienes no creen ni temen a Dios, para que el Señor abra sus corazones y puedan aceptar con gozo que Dios es bueno y que ofrece salvación. Oremos.
  • Por nosotros, aquí presentes, para que no perdamos la fe en la promesa del paraíso celestial que Dios da a quienes cumplen su voluntad, y podamos permanecer firmes ante la presencia del único Rey.  Oremos.

Mi mensaje

Hoy es el último domingo del tiempo Ordinario y del Año litúrgico, y las lecturas nos muestran dos realidades que vivimos diariamente. Ellas están representadas en las personas de los ladrones que acompañan a Jesús. 
La primera forma de ser es la del ladrón que aún en la cruz está renegando de su vida, de sus compañeros, de sus amigos, incluso de Dios. Son personas que viven con resentimientos, no cultivan valores y siempre pelean con todos aquellos que no piensan igual que ellos. Esas personas no conocen a Dios, así esté a su lado acompañándolos en su dolor.
La segunda forma de ser es la de aquella persona que sabe que Dios está junto a ella sufriendo, pero no es consciente de que solo la mano de Dios es suficiente para llegar al paraíso. Como este buen ladrón debemos ser nosotros, siempre confiando en Jesús que nos acompaña en todos los momentos de nuestra vida.

Salmo 121

R/. Vayamos con alegría a la casa del Señor.

  • ¡Qué alegría cuando me dijeron:
    “Vamos a la casa del Señor”!
    Ya están pisando nuestros pies
    tus umbrales, Jerusalén.   
    R.
  • Allá suben las tribus,
    las tribus del Señor,
    según la costumbre de Israel,
    a celebrar el nombre del Señor;
    en ella están los tribunales de justicia,
    en el palacio de David. 
    R.

Lectura del santo evangelio san Lucas (23, 35-43).

¡Jesús, Rey del universo!
Cuando Jesús estaba crucificado, las autoridades le hacían muecas, diciendo:
–Ha salvado a otros, ahora que se salve a sí mismo, si de verdad es el Mesías, el elegido de Dios.
También los soldados se burlaban de Jesús y, acercándose a Él, le ofrecían vinagre y le decían:
–Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.
Sobre la cruz de Jesús había un letrero en griego, latín y hebreo, que decía: “Este es el rey de los judíos”.
Uno de los malhechores crucificados insultaba a Jesús, diciéndole:
–Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y a nosotros.
Pero el otro le reclamaba, indignado:
–¿Qué te pasa? ¿No tienes temor de Dios, tú que sufres la misma pena? Nosotros merecemos este castigo por los delitos que cometimos, pero este hombre ningún mal ha hecho, ¡es inocente!
Y le decía a Jesús:
–Señor, cuando llegues a tu Reino, acuérdate de mí.
Jesús le respondió: 
–Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.

Celebrante: Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor, Jesús.

Canto

Tú reinarás
Tú reinarás, este es el grito
que ardiente exhala nuestra fe.
Tú reinarás, oh Rey bendito,
pues tú dijiste: “Reinaré”.
Reine Jesús por siempre,
reine su corazón,
/en nuestra patria, en nuestro suelo,
que es de María la nación/.


Oración

Señor, hoy te quiero pedir que permitas a la humanidad reconocerte como el Rey del Universo, así como te reconoció el buen ladrón en la cruz, para que nos llenemos de tu promesa de vida eterna en el paraíso junto a ti y tus santos. Amén.

Complementen la meditación del evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


El barril de lágrimas

Existió en un tiempo un caballero que vivía lleno de maldad. Un día fue herido por una flecha y pensó que moriría. Mientras estaba herido, vio el paraíso muy lejos, mientras el infierno muy cerca. Lleno de susto, corrió hacia la cueva de un santo y le dijo:
−¡Padre, yo quisiera recibir el perdón de todas las culpas!
−¡Bien, hijo! Haz una sola cosa: ve a llenarme este barrilito y luego me lo traes. 
El caballero tomó el barrilito y lo intentó llenar en un río, en un arroyo, en un pozo, pero el barril siempre quedaba vacío. 
Desesperado, volvió donde el ermitaño y le dijo:
–Padre, lo he intentado, pero no lo he podido llenar. Ahora sé que mis pecados no serán perdonados. 
Y empezó a llorar. Las lágrimas corrían sobre su rostro, y fueron a dar al barrilito. De repente, este se llenó hasta el borde con un agua tan pura que nunca se había visto.


Basta una lágrima de arrepentimiento para limpiar toda una vida, así como hizo el buen ladrón al lado de Jesús.