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Celebremos el Domingo

18 Agosto 2019


No. 1082 – Vigésimo Domingo Ordinario – Ciclo C

Esta semana / Agosto 18

¡El mensaje!


En el evangelio de este día Jesús nos ha dejado un mensaje importante para vivir felices junto a Él. Si deseas descubrirlo, debes organizar las letras que se han desorganizado en cada una de las palabras. Adelante, anímate a descubrirlo y a ponerlo en práctica.

Zaqueo (Personaje bíblico) 

Zaqueo aparece en el evangelio de Lucas. Allí se narra que Zaqueo era una persona de baja estatura y jefe de publicanos, es decir, de quienes cobraban los impuestos. Él escucha que Jesús está pasando por aquel lugar. Zaqueo quiere ver a Jesús y no le importar su tamaño, sino que sube a un árbol para poder verlo pasar. Luego Jesús lo invita a bajar del árbol para ir a su casa. Zaqueo se alegra, van a la casa y él lo atiende con generosidad. Allí Zaqueo reconoce que ha pecado, ya que los publicanos siempre cobraban un poco de más, y así vivían como ricos. Entonces Zaqueo decide devolver cuatro veces más todo aquello que había quitado injustamente.

Zaqueo se convierte en el ejemplo claro de un discípulo de Jesús, que no le importan las limitaciones para poder verlo, que sin reparos escucha el llamado y acoge a Jesús en su casa, lo atiende con alegría, luego reconoce todo aquello en lo que ha fallado y, finalmente, decide cambiar para ser una mejor persona. En eso consiste la santidad de Zaqueo, en acoger a Jesús y dar testimonio de Él. La tradición cuenta que Zaqueo fue el cuarto obispo de Jerusalén.

Oración de los Fieles

  • Por la Iglesia, para que no se canse de dar testimonio profético en esta sociedad cada vez más cegada por la indiferencia y el desapego del Señor.  Oremos.
  • Por las familias que viven en discordia, para que el Señor llegue a esos hogares con su amor, los transforme en generadores de paz y sean testigos del amor de Dios hacia sus hermanos.  Oremos.
  • Por nosotros, para que las palabras de Jesús nos motiven a encender y mantener el fuego de la fe en medio de nuestras vidas. Oremos.

Mi mensaje

Hoy Jesús nos quiere dejar un mensaje concreto: o creemos en Él y nos esforzamos por mantenernos unidos, o lo rechazamos y nos alejamos de los demás. No podemos hoy decir sí y mañana decir no; a Jesús no le gusta eso. Él quiere que seamos buenos y que caminemos junto a Él para ser felices.

El que se aleja de Jesús vive en disgusto con los demás, por eso las familias se separan, porque les falta luchar con fe por la unidad y el amor que se generan al lado de Jesús. Como hijos de Dios debemos cultivar relaciones de paz y armonía con nuestros semejantes; en cambio, debemos estar en continua “batalla” contra todo lo que nos aparta de Dios y no nos deja hacer el bien. Dejémonos cautivar por la bondad de Jesús, por el fuego del amor que Él viene a traer a nuestros hogares.

Salmo 39

R/. Señor, date prisa en socorrerme.

  • Esperé en el Señor con gran firmeza; 
    Él se inclinó hacia mí 
    y escuchó mis plegarias.  
    R.
  • Del charco cenagoso 
    y la fosa mortal me puso a salvo; 
    puso firmes mis pies sobre la roca 
    y aseguró mis pasos.  
    R.
  • Él me puso en la boca un canto nuevo, 
    un himno a nuestro Dios. 
    Muchos se conmovieron al ver esto 
    y confiaron también en el Señor.  
    R.

Lectura del santo evangelio san Lucas (12, 49-53).

El fuego del amor

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
–He venido a traer fuego a la tierra ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo ¡y cómo me angustio mientras llega! ¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división.
Entonces los discípulos le preguntaron:
–¿Cuáles son esas señales de división? 
Y Jesús les respondió:
–De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.

Celebrante: Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor, Jesús.

Canto

Yo tengo fe

1. Yo tengo fe que todo cambiará,
que triunfará por siempre el amor,
yo tengo fe que siempre brillará;
la luz de la esperanza no se apagará jamás.

2. Yo tengo fe, yo creo en el amor,
yo tengo fe, también mucha ilusión
porque yo sé, será una realidad,
el mundo de justicia
que ya empieza a despertar.


Oración

Te pido, Señor, que tu Palabra llegue a mi corazón, para que alimente mi fe y pueda ser testimonio del amor en medio de mi familia y en mi grupo de amigos, para que ellos comprendan que trabajamos por la unidad y no por la división.   Amén.

Complementen la meditación del evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


¡Las cuatro batallas!

En una ocasión, un señor fue a visitar a un ermitaño y le dijo: 
–Si uno vive así, totalmente solo, le resulta imposible pecar. 
El ermitaño le respondió: 
–Has de saber que el ermitaño es aquel a quien se le evitan ciertamente tres batallas, pero le queda faltando la cuarta. 
Y para que aquel hombre entendiera, el ermitaño le siguió explicando: 
–Las batallas que se le evitan son la batalla de los ojos, la de la lengua y la de los oídos. Pero le queda la batalla más difícil por vencer. 
–¿Cuál es? –preguntó con curiosidad el visitante. 
–La batalla del corazón –fue la respuesta del ermitaño.


La paz llega cuando nuestro corazón está lleno de Dios, solo así mantendremos buenas relaciones con nuestro prójimo.