Filtros

Libros

Multimedia

Autor

Educación

Actividades

Logo San Pablo

Celebremos el Domingo

23 Junio 2019


No. 1074 – Cuerpo y Sangre de Cristo – Solemnidad – Ciclo C

Esta semana / Junio 23

¡El mensaje!


Cuando celebras la Eucaristía y ves al sacerdote tomar en sus manos el pan y el vino, recuerda que, después de la consagración, en cada Eucaristía, ese pan y ese vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Hoy que celebramos ese gran milagro de Dios, diviértete buscando las siete diferencias que hay entre las dos escenas del sacerdote elevando el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

San José Cafasso (Presbítero) 

José nació el 15 de enero de 1811 en Castelnuovo d’Asti (Italia), la misma ciudad donde cuatro años más tarde nació también san Juan Bosco. Con su familia aprendió que debía poner al servicio de la gente sus virtudes. Con estos buenos sentimientos entró al seminario de Chiere y se ordenó sacerdote en 1833. Físicamente era débil y encorvado, pero su voz y sus palabras lo convirtieron en el sacerdote más grande de aquel tiempo.
José sabía escuchar y dar sabios consejos, por ello se dedicó a la formación de los sacerdotes y ocupó parte de su tiempo al confesionario, atrayendo, por sus grandes cualidades humanas de inteligencia y de bondad, tanto a los doctos como a los sencillos. Todos querían confesarse con él, incluso los condenados a muerte solicitaban que antes de ir a la horca, debían hablar con el sacerdote Cafasso para arrepentirse de sus pecados y aceptar la muerte con serenidad. Tenía tan solo 49 años cuando el Señor lo llamó a su Reino el 23 de junio de 1860. Pío XI lo beatificó el 29 de mayo de 1925 y lo declaró el patrono de todos los presos condenados a muerte.

Oración de los Fieles

  • Por las personas privadas de la libertad, debido a causas injustas, para que el Dios de la vida y el amor les conceda un pronto regreso sus hogares.  Oremos.
  • Por las personas privadas de la libertad, debido a causas injustas, para que el Dios de la vida y el amor les conceda un pronto regreso sus hogares. Oremos.
  • Por todos los que participamos de la Eucaristía, para que seamos una comunidad de hermanos que comparte con generosidad el pan de cada día.  Oremos.

Mi mensaje

Quizá algunas veces te ha tocado trabajar en grupo y la experiencia no ha sido del todo agradable. Sin embargo, hoy Jesús nos hace la invitación a promover el trabajo en común unión, es decir, en comunidad. Y para ello hay que ser comprensivos cuando se trate de trabajar juntos. Es allí donde las diferencias de pensamiento deben ser respetadas y tenidas en cuenta, sin excluir a nadie. Por tanto, trabajar en unidad implica poner todas nuestras capacidades físicas e intelectuales para lograr todos un mismo proyecto, un mismo fin y esto es tarea de todos.

En el pasaje del evangelio hoy Jesús nos invita a que cada uno de nosotros seamos quienes estemos dispuestos a cuidar y a velar por el bienestar de nuestros hermanos y para ello debemos dejarnos guiar por el ejemplo de Jesús, que no se desentiende del hambre de la muchedumbre.

Salmo 109

R/.    Tú eres sacerdote para siempre.

  • Oráculo del Señor a mi Señor: 
    “Siéntate a mi derecha 
    y haré de tus enemigos 
    estrado de tus pies”.  
    R.
  • Desde Sion extenderá el Señor 
    el poder de tu cetro: 
    somete en la batalla a tus enemigos.  
    R.
  • “Eres príncipe desde el día de tu nacimiento, 
    entre esplendores sagrados; 
    yo mismo te engendré como rocío, 
    antes de la aurora”. 
    R.

Lectura del santo evangelio san Lucas (9, 11-17).

“Comieron todos y se saciaron”

Un día Jesús se encontraba con sus discípulos en un lugar despoblado. Allí le hablaba del Reino de Dios a la multitud y curaba a los enfermos. Cuando ya el sol se ocultaba los doce apóstoles se acercaron a decirle:
–Señor, despide a la gente para que vayan a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar solitario.
Él les contestó:
–Denles ustedes de comer.
Pero ellos le dijeron:
–No tenemos sino cinco panes y dos pescados. ¡Y son como cinco mil hombres!
Entonces Jesús dijo a sus discípulos:
–Manda que se sienten en grupos como de cincuenta personas.
Así lo hicieron. Después Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados, pronunció sobre ellos una oración, los partió y en seguida les dijo a los discípulos:
–Distribúyanlo entre la gente.
Comieron todos y se saciaron, y de lo que sobró se llenaron doce canastos.

Celebrante: Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor, Jesús.

Canto

Este pan y vino

Este pan y vino, Señor, 
se transformarán,
en tu cuerpo y sangre, 
Señor, en nuestro manjar.
Gracias al sol y al labrador 
en el altar florecen hoy:
las espigas, los racimos, 
que presentamos a Dios.


Oración

Gracias, Señor, porque Jesús es nuestro Pan de cada día. Que su Cuerpo y su Sangre, que recibimos en la Eucaristía, nos fortalezca y aumente nuestra fe, para que seamos capaces de amar a las personas, especialmente a las más necesitadas del pan 
material.   Amén.

Complementen la meditación del evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


¡Tres panes!

Un día un papá se paseaba por la ciudad con sus dos hijos, los cuales iban llorando. Un transeúnte, escandalizado al ver a un papá tan desnaturalizado, se detuvo y preguntó: 
–¿Cuál es el problema con los niños? 
–El mismo que con el resto del mundo 
–respondió el papá. 
–¿Es decir? 
–Tengo tres panes y cada uno quiere dos.


¡El milagro de la multiplicación de los panes se seguirá dando en el mundo cuando todos aprendamos a compartir lo que tenemos!