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Celebremos el Domingo

31 Marzo 2019


No. 1059 – Cuarto Domingo de Cuaresma – Ciclo C

Esta semana / Marzo 31

¡El mensaje!


Un viñador le dijo a Jesús que le dejara cuidar una higuera durante un año y para ello le propuso echarle bastante abono. El viñador fue a la tienda y compró una gran cantidad de bultos de abono, pero en su carreta solo podía transportar de a 50 kilogramos por viaje. Ayúdale a este viñador a seleccionar los bultos, para que pueda transportarlos haciendo solo tres viajes. En esta dinámica, es bueno que cuentes con la ayuda de tus familiares o amigos.

San Francisco de Paula (Hermitaño)

Santiago Martolilla y Viena de Fuscaldo, los padres de Francisco, vivían en Paula (Italia) y llevaban 15 años de casados sin tener la oportunidad de ser padres. Oraban a Dios con fervor y recurriendo a la intercesión de san Francisco le prometieron que al primer hijo le pondrían el nombre del santo. El 27 de marzo vieron sus sueños hechos realidad y según la promesa bautizaron al niño con el nombre de Francisco. 

A los quince años Francisco vistió el hábito franciscano y empezó a dar signos de gran santidad a través de extraordinarios milagros, como por ejemplo, tomar cosas calientes en sus manos sin que le pasara nada, calmar tormentas, curar enfermos y navegar sobre las aguas del mar utilizando solo su manto. Fundó la Orden de los Mínimos o Ermitaños de San Francisco de Asís, quienes se alimentaban solo de pan, pescado, agua y verduras y tenían como misión atacar toda clase de abusos de poder. Hasta el día de su muerte, el 2 de abril de 1507, Francisco se convirtió en el consejero del rey de Francia, Luis XI y de su hijo Carlos III. Fue canonizado en 1519 por León X.

Oración de los Fieles

  • Para que todos nosotros podamos amarnos como hermanos y seamos ejemplo de unidad, de amor y fraternidad en el mundo. Oremos.
  • Para que quienes están alejados de Dios sientan la necesidad de cambiar sus vidas y se acerquen a Él. Oremos.  
  • Para que los que gobiernan las naciones defiendan la integridad y los derechos de todos con responsabilidad. Oremos.

Mi mensaje

A veces nos apresuremos a tomar decisiones sin medir las consecuencias y cuando nos damos vuelta atrás hemos elegido mal. Sin embargo, tenemos unos héroes dispuestos a dar sus vidas con tal de salvar las nuestras, son nuestros papás. El padre responsable siempre busca lo mejor para sus hijos: quiere su felicidad y su bienestar, corrige con amor y espera su pronto regreso de la escuela.

También Dios se nos presenta bajo la figura del padre fiel y bueno, de manera particular durante el tiempo de Cuaresma donde nos invita a repensar nuestra vida, a ser mejores personas, responsables, obedientes y honestas. Él siempre está esperando nuestro regreso, es decir, nuestro arrepentimiento, Dios sale a buscarnos, como cuando nuestros papás van a la escuela para llevarnos sanos y salvos a nuestras casas. ¡Así lo hace nuestro Padre Dios!

Salmo 102

R/. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.

  • Bendeciré al Señor a todas horas,
    no cesará mi boca de alabarlo.
    Yo me siento orgulloso del Señor,
    que se alegre su pueblo al escucharlo. 
    R.
  • Proclamemos la grandeza del Señor
    y alabemos todos juntos su poder.
    Cuando acudí al Señor, me hizo caso
    y me libró de todos mis temores. 
    R.
  • Confía en el Señor y saltarás de gusto,
    jamás te sentirás decepcionado,
    porque el Señor escucha el clamor de los pobres
    y los libra de todas sus angustias. 
    R.

Lectura del santo evangelio san  Lucas (15, 1-3.11-32).

El Padre misericordioso

Un hombre tenía dos hijos y el menor de ellos le dijo a su padre:
–Padre, dame la parte de la herencia que me toca.
A los pocos días el hijo menor se fue a un país lejano y allá derrochó su fortuna. Cuando empezó a padecer necesidad, fue a pedirle trabajo a un habitante de aquel país, el cual lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. Tenía ganas de saciar el hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero no se lo permitían.
Entonces se puso a reflexionar y dijo:
–¡Cuántos trabajadores en casa de mi padre tienen pan de sobra y yo, aquí, me estoy muriendo de hambre! Me levantaré, volveré a mi padre.
Cuando su padre lo vio, se enterneció profundamente. Corrió hacia él y echándole los brazos al cuello, lo cubrió de besos. El muchacho le dijo:
–Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo.
Pero el padre les dijo a sus criados:
–Traigan la túnica más rica y vístansela; pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies; traigan el becerro gordo y mátenlo. Comamos y hagamos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado.
Cuando el hijo mayor volvió del campo, al oír la música y los cantos, se enojó y no quería entrar. Salió entonces el padre y le rogó que entrara, pero él replicó:
–¡Hace tanto tiempo que te sirvo, sin desobedecer una orden tuya y tú no me has dado nunca ni un cabrito para comérmelo con mis amigos! Pero eso sí, viene ese hijo tuyo, que despilfarró tus bienes con malas mujeres y tú mandas matar el becerro gordo.
El padre repuso:
–Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado.

Celebrante: Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor, Jesús.

Canto

Como el hijo pródigo

Como el hijo pródigo
yo andaba por este mundo,
entre vanidades y placeres vanos.
Los falsos amigos pronto se marcharon
y la soledad, de mi vida entera entristeció.
Padre, perdóname, solo contra ti pequé,
no merezco alabarte,
siendo tú un Dios tan bueno.
Ten piedad de mis pecados,
por favor, acéptame,
quiero volver a servirte,
Padre, contigo me regocijaré.


Oración

Padre bueno, te pedimos que la luz de tu Espíritu nos guíe y nos dé sabiduría para no alejarnos de ti; concédenos la disponibilidad para escuchar la voz de tus mensajeros que nos invitan a dejar nuestra conducta equivocada. Amén.

Complementen la meditación del evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


¡Enseñar la verdad!

Un día Abrahán invitó a almorzar, bajo su tienda de campo, a un pobre mendigo. Mientras rezaba la oración de acción de gracias, el huésped comenzó a blasfemar. Abrahán, indignado, lo expulsó de su tienda. 
Por la noche Dios se le apareció a Abrahán y le dijo: 
–Ese hombre me está maldiciendo desde hace cincuenta años, y sin embargo yo siempre le he dado de comer. ¿Y tú no has sido capaz de soportarlo por solo un almuerzo? 


¡Nuestro padre Dios es totalmente misericordioso, por ello podemos acudir siempre a Él con plena confianza!

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