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Celebremos el Domingo

20 Enero 2019


No. 1049 – Segundo Domingo Ordinario – Ciclo C

Esta semana / Enero 20

¡El mejor !


Con el Bautismo del Señor se termina el alegre y maravilloso tiempo de Navidad. 
Algunos invitados se dieron cuenta de que el vino se estaba agotando, por ello salieron de inmediato a las tiendas vecinas a comprar algunas botellas. Aunque quisieron impresionar a los novios con grandes y magníficas botellas de vino, no lo lograron porque el mejor vino era aquel que Jesús había convertido de seis tinajas de agua. Diviértete hoy buscando las siete diferencias que existen en las dos imágenes.

Beato Guillermo José Chaminade -Fundador 
(22 de enero)

Guillermo José nació en Périgueux (Francia) en 1761, en una familia profundamente cristiana, que tuvo la alegría de ver a cuatro hijos como sacerdotes. Guillermo era un chico muy despierto y le gustaba estudiar, por eso en 1771 ingresó al colegio que dirigía su hermano mayor, destacándose siempre por su alegría, su amor y devoción a la Virgen María.


Luego de ser ordenado sacerdote, Guillermo trabajó también como profesor y se dio cuenta de que la educación de niños y jóvenes era el camino para formar personas capaces de vivir con libertad el Evangelio. Durante un tiempo tuvo que ejercer su ministerio a escondidas debido a la persecución del gobierno con motivo de la Revolución francesa de 1789. Cuando todo volvió a la normalidad, lo primero que hizo fue llamar a personas de distinta condición que quisieran reunirse para crecer en la fe y comprometerse con la realidad. Fundó entonces dos congregaciones religiosas: la Congregación de las Hijas de María Inmaculada y la Compañía de María, para cuidar la educación de los jóvenes. El padre Guillermo José murió el 22 de enero de 1850 y fue beatificado por el papa Juan Pablo II en el año 2000.

Oración de los Fieles

  • Te pedimos, Señor, por los esposos, para que Dios aumente el amor en sus hogares y permanezcan unidos a pesar de los problemas y dificultades.  Oremos.
  • Por los padres de familia, para que enseñen a sus hijos a ser amables y a preocuparse por el bienestar de las demás personas.  Oremos.
  • Te pedimos, Señor, por los niños que comienzan un nuevo año escolar, para que puedan aprender cada día cosas nuevas y hermosas.   Oremos.

Mi mensaje

Jesús realizó signos maravillosos en favor de los demás, como el que narra el evangelio de hoy, cuando convirtió el agua en vino. Se destaca aquí la intervención de la Virgen María, quien le indica a Jesús que ya no tienen vino y, por lo tanto, es necesario hacer algo para que la fiesta pueda seguir. A pesar del aparente reproche de Jesús, Él escuchó la súplica de María, resolvió el problema que había y así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en Él.

María, como buena madre, se preocupa porque todo marche bien, porque a sus hijos no les falte nunca nada. Por eso debemos confiar mucho en ella y pedirle que interceda ante su Hijo Jesús cuando tengamos alguna preo­cupación. Pero es importante también estar dispuestos a hacer lo que Jesús nos pide, así lo recomienda la Virgen cuando dice: “Hagan lo que Él les diga”. Por eso es necesario poner en práctica la Palabra que se lee en el evangelio y tener en cuenta las enseñanzas que el sacer­dote y los catequistas nos comparten en la parroquia.

Salmo 95

R/. Cantemos la grandeza del Señor.

  • Cantemos al Señor un cántico nuevo, 
    que le cante al Señor, toda la tierra; 
    cantemos al Señor y bendigamos su nombre. 
    R.
  • Proclamemos día tras día su victoria, 
    anunciemos a los pueblos su gloria,
    sus maravillas a todas las naciones.  
    R.
  • Familias de los pueblos, aclamen al Señor, 
    aclamen la gloria y el poder del Señor, 
    aclamen la gloria del nombre del Señor. 
    R.

Lectura del santo evangelio san Juan (2, 1-11)

No tienen vino

Cierto día hubo una boda en Caná de Galilea e invitaron a María, la madre de Jesús. También Él y sus discípulos fueron invitados a la fiesta. Como María vio que se acabó el vino, le dijo a Jesús:
–Ya no tienen vino.
Jesús le contestó:
–Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? Todavía no llega mi hora.
Pero ella dijo a los que servían:
–Hagan lo que Él les diga.
Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una, que servían para las purificaciones de los judíos. Jesús dijo a los que servían:
–Llenen de agua esas tinajas.
Cuando las llenaron hasta el borde, entonces Jesús les dijo:
–Saquen ahora un poco y llévenselo al mayordomo.
Así lo hicieron, y cuando el mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia, porque solo los sirvientes la sabían, llamó al novio y le dijo:
–Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando los invitados ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú, en cambio, has guardado el vino mejor hasta ahora.
Esto que Jesús hizo en Caná de Galilea fue la primera de sus señales milagrosas. Así mostró su gloria y sus discípulos creyeron en Él.

Celebrante: Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor, Jesús.

Canto

Lo más grande

1.Lo más grande, lo más sublime,
lo más grande, lo más sublime,
Jesús eucaristía, Jesús eucaristía.
/Su Cuerpo, su Sangre,
su presencia viva/.
2.Lo más grande...


Oración

Querido Jesús: 
te doy gracias porque comprendes mis dudas y mis temores y te pido que ayudes a reconocer que estás presente también en los momentos difíciles de mi vida.  Amén.

Complementen la meditación del evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


¡El pocillo de leche!

En una ocasión, un rey tuvo la idea de pedirle a cada ciudadano de su reino que vertiera un pocillo de leche en el recipiente que había puesto en la mitad de la plaza, amenazando con pena de muerte a quien no cumpliera la orden.
Los ciudadanos, que no tenían leche ni siquiera para sus propios estómagos, caminaron tímidamente en frente del rey con pocillos llenos de agua y solo una pobre anciana pudo conseguir un pocillo de leche el cual vertió en el recipiente. Increíblemente, cuando el rey fue a verificar el recipiente, se dio cuenta de que estaba lleno de un líquido blanco. Entonces sucedió el milagro, pues el rey creyendo que todos habían puesto allí su pocillo de leche, les perdonó la vida.


¡Cuántas cosas buenas lograríamos si todos nos comprometiéramos a realizar diariamente pequeños actos de caridad!

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