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30 Diciembre 2018


No. 1045 – SAGRADA FAMILIA – Fiesta – Ciclo C

Esta semana / Diciembre 30

¡Gran fiesta!


Los familiares y amigos de Jesús estaban muy preocupados, porque llevaba tres días desaparecido. Cuando lo encontraron en medio de los doctores del templo y regresaron a la casa, todos se reunieron para festejar y compartir una taza de café. Junto con tus padres y hermanos, diviértanse encontrando la sombra correcta de esta hermosa escena familiar.

Simeón y Ana
Testigos de la presentación de Jesús

Simeón era un anciano justo y piadoso, a quien el Espíritu Santo le había revelado que no moriría sin antes haber visto al Mesías del Señor. Por eso fue al templo y cuando los padres de Jesús llevaron al Niño para cumplir lo que ordenaba la ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios diciendo: “Ahora, Señor, según tu promesa, ya puedes dejar que tu servidor muera en paz, porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos, luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel”. 
Ana, por su parte, era una profetisa de edad avanzada, que servía a Dios día y noche con ayunos y oraciones y no se apartaba del templo. Cuando vio al Niño, también comenzó a alabar a Dios, hablando de Él a todos los que esperaban la liberación de Jerusalén. Aunque no se habla mucho de Ana y Simeón en la Biblia, son recordados en este tiempo por su relación con la infancia de Jesús, de modo particular con el episodio de la presentación del Niño en el templo.

Oración de los Fieles

  • Por la Iglesia, familia de los hijos de Dios, para que viva el amor y la fraternidad y sepa acoger a todos los hombres como hermanos. Oremos.
  • Por las familias de nuestra parroquia, para que con su ejemplo de vida transmitan fielmente a los niños y jóvenes la fe en Jesucristo.  Oremos.
  • Por todos los miembros de nuestra familia, padres, hijos, hermanos, abuelos y nietos, para que nos una el mismo amor que unió a la Sagrada Familia. Oremos.

Mi mensaje

Hoy celebramos la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret, la cual estaba integrada por san José, la Virgen María y el Niño Jesús. Fue en el seno de un hogar donde Jesús crecía en sabiduría, en gracia y edad delante de Dios y de los hombres. Seguramente también allí vivió momentos muy especiales en compañía de sus padres, quienes le brindaban el cuidado y el cariño que todo niño debe recibir para crecer saludable y feliz.

Demos gracias a Dios por nuestra familia, por la vida de papá y mamá y también por nuestros hermanitos. Oremos también con fe por los niños y niñas que no viven con sus padres por diversos motivos, para que encuentren un hogar donde puedan ser atendidos y no se sientan abandonados. Que la Sagrada Familia sea el ejemplo para muchas familias que pasan momentos de crisis, para que el amor de Dios las mantenga siempre unidas.

Salmo 127

R/. Dichoso el que teme al Señor.

  • Dichoso el que teme al Señor
    y sigue sus caminos:
    comerá del fruto de su trabajo,
    será dichoso, le irá bien.
    R.
  • Su mujer, como vid fecunda,
    en medio de su casa;
    sus hijos, como renuevos de olivo,
    alrededor de su mesa. 
    R.
  • Esta es la bendición del hombre que teme al Señor:
    “Que el Señor te bendiga desde Sion,
    que veas la prosperidad de Jerusalén
    todos los días de tu vida”. 
    R.

Lectura del santo evangelio 
según San Lucas (2, 41-52).

Debo ocuparme de las cosas de mi Padre

Los padres de Jesús iban cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran.
Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén. Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo:
–Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Mira que tu padre y yo te hemos estado buscando… Han sido tres largos días llenos de angustia.
Él les respondió:
–¿Por qué me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?
Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas.
Jesús iba creciendo en saber, en estatura y en el favor de Dios y de los hombres.

Celebrante: Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor, Jesús.

Canto

Una pandereta

/Una pandereta suena
yo no sé por dónde va 
caminando lentamente 
va llegando hacia el portal/.
En el portal de Belén,
hay estrellas, sol y luna,
/la Virgen y san José
y el niño que está en la cuna/.


Oración

Oh Dios, que elegiste a la Sagrada Familia de Nazaret para que cuidara y protegiera a tu Hijo Jesús, te pedimos por el bienestar de las familias del mundo, para que sigan siendo el núcleo de la sociedad y auténticas escuelas del Evangelio. Amén.

Complementen la meditación del evangelio de este día compartiendo en familia la siguiente historieta:


¡El pobre en la gruta!

Cuando nace Jesús todos corren a la gruta para llevarle algo. Unos llevan huevos, otros un pan, otros un poco de leche... La Santísima Virgen acoge a todos mientras tiene en brazos al Niño. Recibe los regalos uno tras otro. Pero llega un momento en que ya no puede. Entonces levanta los ojos para ver si hay alguien que pueda darle una mano. Allá, al fondo, se encontraba una familia pobre y humilde, que contemplaba desde lejos al Niño porque habían ido hasta la gruta con las manos vacías. 
La Virgen los llama y les dice: 
–Por favor, ayúdenme a sostener un momento a mi Niño. 
Todos los miembros de la familia recibieron al Niño Jesús entre sus brazos y lo estrecharon contra su corazón, llenos de estupor y de alegría.


¡Son los más humildes y sencillos los que tienen más espacio para recibir en sus corazones al Señor!

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